José Bonaparte y el nacimiento de la plaza de Oriente

Francisco Juez Juarros - paco@atacama.es

Sin duda, los principales espacios abiertos por iniciativa de José I en el abigarrado Madrid de principios del siglo XIX fueron los del entorno del Palacio Real, en especial el solar que dio lugar a la Plaza de Oriente. Los derribos que los originaron, que retomaban con mayor audacia ideas de arquitectos reales del siglo XVIII, como Sachetti y Sabatini, se realizaron por real decreto de 14 de diciembre de 1809. Juan de Villanueva dirigió las demoliciones de las manzanas situadas al sur y al este del Palacio, que se llevaron a cabo después de indemnizar a los dueños de las casas. Las primeras manzanas demolidas fueron las meridionales, es decir la 444, la 445 y otras sin numerar y, a continuación, las ubicadas a oriente, como la 431, la 432, la 433, el Convento de San Gil y el pasadizo de la Encarnación, donde se encontraba la Biblioteca Real. Más tarde se añadieron las que llevaban los números 437, 438, 439, 442 y 443, así como la iglesia de San Juan, cuyo solar acabó formando parte de la posterior plaza de Ramales

Los reales decretos de 3 de marzo y 4 de agosto de 1810 regularon las indemnizaciones a los dueños de las casas derribadas y establecieron la forma de llevar a cabo las tasaciones. Los certificados eran emitidos por arquitectos designados por la Dirección General de Bienes Nacionales.

Es evidente, por lo tanto, que se proyectaba una gran plaza al este del Palacio, aunque no se conoce ninguna propuesta concreta de la época y, de hecho, durante mucho tiempo permaneció sin urbanizar. Según Mesonero Romanos, existía también un plan para trazar una gran avenida hasta la puerta del Sol siguiendo el trazado de la calle de Arenal. Por último, se encargó a Villanueva ajardinar el espacio situado entre la fachada norte del Palacio y las Caballerizas, que estaban ubicadas donde actualmente se encuentran los Jardines de Sabatini.

Si comparamos los magníficos planos de Tomás y Juan López, padre e hijo, podemos apreciar la importancia de las demoliciones realizadas por orden de José I a oriente de Palacio. El primero de los planos, publicado en 1785, representa el Madrid que encontró José Bonaparte, ya que recoge las obras ordenadas por Fernando VI y Carlos III, las últimas de importancia antes de 1808. El plano de Juan López, realizado a instancias de José I y publicado en 1812, es en realidad es una copia actualizada del anterior que recoge las reformas impulsadas por el rey

A continuación ofrecemos los detalles de ambos planos, primero el de Tomás López (1785)...

... y a continuación el de Juan López (1812)